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El Plan

En diciembre de 2020 me posesioné como rector de la Universidad de Medellín. Al hacerlo asumí muchos compromisos, no sólo con la institución sino también con la sociedad en su conjunto, con la región y el país.

Este campus ha sido por muchos años un espacio privilegiado de formación. Más de 60.000 personas, hombres y mujeres, han pasado por nuestra Universidad en su camino de formación.

Esto me permite afirmar que la Universidad de Medellín cuenta con un enorme capital social puesto al servicio de las comunidades, del cual todos nos debemos sentir orgullosos.

El mandato de los egresados, estudiantes, consiliarios y directivos fue claro: la Universidad debe renovarse para responder a los retos del siglo XXI, sin perder de vista la formación en valores y las extraordinarias competencias técnicas que requiere el futuro.

Es nuestra obligación fortalecer a la comunidad académica bajo los principios de ciencia y libertad, para que el conocimiento que aquí se geste construya una mejor sociedad y forme a seres humanos capaces de afrontar eticamente los desafíos que tenemos ante nosotros.

Los principales retos que nos demanda el futuro requieren del trabajo coordinado entre la academia, los empresarios, el sector público y las organizaciones de la sociedad civil. Por eso, nos hemos comprometido con la generación de alianzas para que la Universidad construya conocimiento y sea reconocida, a nivel regional y nacional, por su excelencia docente, su investigación y su capacidad de innovar para crear soluciones e insertarse en la cuarta revolución industrial.

Me comprometo a liderar este cambio y a recuperar la confianza como principal activo de la institución. Por eso, fortaleceremos el gobierno corporativo, rendiremos cuentas, promoveremos la transparencia y garantizaremos que la información siempre esté abierta para que nuestras acciones sean visibles y generen confianza.

Esta transformación no puede dejar de lado nuestro compromiso con la sostenibilidad. La Universidad de Medellín cuenta con un campus que alberga una gran biodiversidad de la que aprendemos la importancia de la vida, el respeto y el equilibrio ecosistémico. Asimismo, nos invita a crecer como comunidad y a encontrar en la cultura un espacio de pensamiento, cuidado y expresión de la libertad.

No dudo que todo lo que soñamos sea posible si ponemos a disposición de la Universidad el talento, la ética y la inteligencia colectiva para gestionar de manera eficiente los recursos.

Tenemos un maravilloso capital humano, tecnológico y físico para hacer de la Universidad de Medellín un campus vivo en el que florezcan la ciencia y la libertad.

Finalmente, pero no menos importante, insistiremos en los principios fundacionales de libertad de cátedra, pensamiento y expresión para que la Universidad de Medellín crezca y deje huella en nuestra sociedad.

FEDERICO RESTREPO POSADA
Rector Universidad de Medellín